TURISMO

Tierra de contrastes, la provincia de Quebec se construyó en las orillas del río San Lorenzo, la mayor vía navegable en América del Norte

Quebec: Entre la naturaleza y cultura

De las diez provincias canadienses, es la que tiene la mayor superficie. También es el único estado de habla francesa del continente norteamericano: el 78% de sus 8,2 millones de habitantes hablan francés como lengua materna.

¿Usted ha dicho ‘grandioso’?
Con 4.500 ríos y medio millón de lagos, bosques que cubren casi la mitad de su territorio y sus numerosos parques nacionales, Quebec es un destino natural que tiene todo para seducir al amante de los paisajes. Consideremos, por ejemplo, el Rocher Percé (‘Roca perforada’) en el este, en la región de Gaspésie, o los monolitos del Archipiélago Mingan en la Côte-Nord, gigantes de piedra caliza dispersos en más de mil islas e islotes. Entre estas joyas naturales, el fiordo de Saguenay, nombrado en el pasado por National Geographic como uno de los 16 lugares más bellos para visitar en el mundo, es un destino imperdible. Los visitantes podrán aventurarse en kayak para tomar conciencia de su inmensidad o ir de crucero de observación de la ballena beluga y de la ballena azul. Y puesto que en Quebec la música nunca está lejos, ¿por qué no terminar esta inmersión en la naturaleza con una noche en el Festival de la Canción de Tadoussac?. Desde hace 35 años, el evento reconocido por su ambiente excepcional anima la región a finales de junio.

Montreal, una metrópoli multicultural
El aficionado de excursiones urbanas también tiene un amplio mundo por descubrir en la ‘Belle Province’. Imprescindible centro de intercambio cultural de América, Montreal, su metrópoli híper tecno, cosmopolita y casual, se visita al ritmo de sus barrios: el Viejo Montreal, el Plateau-Mont- Royal o el Mile-End, el nuevo polo de la escena musical independiente. La gente viene a Montreal por las notas azules del Festival Internacional de Jazz, por la poutine al foie gras del Pied de cochon, por las salas oscuras del Festival del Nuevo cine... Espectáculos de todo tipo, museos, mesas grandes y pequeñas esperan a los visitantes. Y, sobre todo, ¡un estilo de vida único que los habitantes de Montreal ansían compartir! La metrópoli celebra además sus 375 años en 2017. Como celebración, la ciudad ofrece más de 175 actividades, que incluyen un impresionante recorrido de proyecciones exteriores Cité mémoire, la iluminación del puente Jacques Cartier y numerosos espectáculos y exposiciones. En este año también se celebra el 50 aniversario de la Exposición Mundial de Montreal de 1967. Muchas de las actividades invitan a sumergirse en esta época de efervescencia cuando Quebec se abría tanto al mundo como a la modernidad. Para el registro, México presentó, en un pabellón con increíble arquitectura en forma de abanico, colecciones de arte precolombino y contemporáneo y regaló a los visitantes alcohol y platos típicos, ¡al son de los mariachis!

La Ciudad de Quebec, capital llena de historia
Cuna de América, la única ciudad amurallada al norte de México y considerada como ciudad del patrimonio mundial, Quebec es una de las ciudades más prósperas de Canadá. Con sus 800 000 habitantes, es la séptima región metropolitana en Canadá. Pero también es una ciudad hecha a la medida del visitante, la cual se recorre a pie a fin de absorber por completo el encanto inigualable de sus piedras antiguas. Además de albergar el mayor carnaval de invierno en el mundo (el Carnaval de Quebec), la ciudad organiza una copa del mundo de big air, carreras de canoas sobre hielo en el río San Lorenzo, un "festival de las luces", las festividades de Año Nuevo, y el Festival de verano de Quebec (FEQ), que literalmente capta la ciudad en julio. Más de un millón de asistentes al festival, 10 escenarios interiores y exteriores y cerca de 300 espectáculos, incluyendo estrellas internacionales de rock, música de habla francesa, hip-hop, electro, jazz y música del mundo: el FEQ se volvió imprescindible entre los más grandes festivales de música.

Calidez humana a la cita
Si los rigores nórdicos forjaron el carácter de los quebequenses, también es cierto que sus raíces latinas le dieron el apodo de "latinos del norte". Visitar Quebec significa conocer gente hospitalaria y cálida que aborda la vida de manera simple y auténtica: el arte de la mesa, el invierno y las batallas de bolas de nieve, la cabaña de azúcar en la primavera, la moto acuática en el verano en el lago, la recolección de manzanas en el otoño, las caminatas en la montaña, el esquí, las excursiones de noche, el camping, las tardes en la pista de hielo del barrio, las excursiones de pesca... ¡Bienvenidos!