Lecciones de historia

A 80 años del inicio de la 2ª Guerra Mundial

En 2019 cumplen los 80 años desde que estalló la 2ª Guerra Mundial. Es evidente que cualquier acontecimiento del pasado debe considerarse en el contexto de aquella época sin ajustarse a los esquemas abstractos a favor de la política actual. Es por eso que no debemos olvidarnos de algunos importantes hechos históricos.
Hoy a menudo se culpa a la Unión Soviética igual que la Alemania nazi de desatar la 2ª Guerra Mundial. Con eso se acuerdan del pacto soviético-alemán sobre la no agresión del 1939. Pero se les escapa que la URSS fue el último país europeo en firmar un acuerdo similar con Alemania. Tuvo que hacerlo solo después del fracaso de negociaciones con Francia e Inglaterra que dilataban tiempo y enviaron a Moscú personas de un bajo rango y sin el poder de tomar decisiones. Antes de eso, durante todos los años 1930 la diplomacia soviética luchaba por crear un sistema de la defensa colectiva en Europa, pero siempre encontraba un rechazo.
Es más, en octubre de 1938 Gran Bretaña, Francia, Italia y Alemania participaron en la notoria conspiración de Múnich donde los líderes de estos países dieron la luz verde a que los nazis desmembraran la Checoeslovaquia. A cambio el primer ministro británico Neville Chamberlain trajo a Londres una hoja de papel firmada por Hitler con la promesa de la no agresión contra el Reino Unido, la cual, como se sabe, no se ha cumplido.
Polonia, uno de los primeros países en firmar un acuerdo con Hitler (en 1934), aspiraba a obtener parte de las tierras eslovacas pero no la tomaron en consideración. Moscú estaba dispuesta a lanzar sus tropas para ayudar a los checoeslovacos, pero Varsovia se negaba a dejarles pasar por su territorio. Ya en 1939 los propios polacos se harán víctimas de la agresión nazi.
Todo indicaba que la política de apaciguación a Hitler en realidad buscaba hacer chocar frente a frente a la Alemania nazi y la Unión Soviética.
Unos años antes los británicos ya consintieron a que Alemania tuviera un aumento en su marina de guerra, la Kriegsmarine. Luego hicieron caso omiso ante la solicitud de apoyo hecha por la diplomacia francesa cuando en 1936 los nazis ocuparon la región de Renania. Hitler admitía que si Londres hubiera intervenido, no se habría decidido a violar el acuerdo de Versalles. En 1938 quedó anexada Austria. En marzo de 1939 se dio al traste con Checoeslovaquia.
Fuera como fuera la política exterior de la URSS en la etapa inicial de la 2ª Guerra Mundial, pero fue precisamente la Unión Soviética que finalmente derrotó el nazismo y liberó Europa de esta peste marrón, sacrificando 27 millones de vidas.
La lucha soviética contra el nazismo empezó en 1936, cuando estalla la Guerra Civil en España. Los nazis apoyaron al régimen de Franco, mientras que Londres y París, que tenían miedo de que España se volviera comunista (aunque los comunistas tenían en ese país poca popularidad a diferencia de los social demócratas), deciden declarar su “neutralidad” que permitió derrotar a los republicanos. Paradójicamente, fue la URSS que se esforzó por salvar la joven democracia española.
Si el acuerdo de Múnich dejaba a que los nazis desgarraran todo un país europeo y su población incluyendo los judíos que eran objeto de una total eliminación, el pacto soviético-alemán sacaba de la influencia nazi amplios territorios de la Ucrania Occidental y Bielorrusia salvándoles del holocausto. Además se trataba de las tierras ocupadas por Varsovia en 1920-1921 y, por ende, entonces Moscú restablecía la frontera propuesta por el entonces canciller británico lord Curzon. La ocupación hitleriana de Polonia confirmó lo correcto de la decisión soviética: Francia y el Reino Unido dejaron a los polacos a la deriva, sin el apoyo prometido, porque apostaban por confrontar Alemania y la URSS. Pero no fue el caso. Hitler pasó adelante con la agresión contra la Europa Occidental.
No fue hasta 1944 que los aliados, EEUU y Reino Unido, se sumaran a los combates en Europa, por el temor de que las tropas soviéticas liberaran Berlín por su propia cuenta.